¿Cómo reanudar el entrenamiento después de una enfermedad?

Volver al entrenamiento después de una enfermedad puede ser difícil no solo para su cuerpo, sino también para su psique. La debilidad y el repentino cambio de estilo de vida de activo a mentiroso es sin duda una gran sorpresa para nosotros.Sin embargo, ¡no hay nada que romper! Es posible entrenar después de un resfriado o una enfermedad más grave, pero con sentido común, moderación y siguiendo nuevas reglas y principios. ¡Compruebe cómo reanudar eficazmente el entrenamiento después de una enfermedad!

Tabla de contenido:

  1. ¿Cuándo no ir a entrenar?
  2. ¿Cuándo volver a hacer ejercicio después de una enfermedad?
  3. ¿Qué tipo de entrenamiento después de una enfermedad?
  4. ¿Cómo volver a entrenar después de una enfermedad?
  5. ¿Cuánto tiempo debe durar el entrenamiento después de la enfermedad?
  6. Cómo entrenar para no enfermar

La fiebre y el entrenamiento ciertamente no son la mejor idea, pero cuando nuestra salud mejora, ¡podemos ponernos nuestro chándal favorito y correr al gimnasio! La única pregunta es: ¿cuándo no ir a la formación? Ciertamente cuando no estamos curados y tenemos los últimos vestigios de la enfermedad, como tos o secreción nasal.

Una vez que nos hemos tratado en la medida en que los síntomas de la enfermedad desaparecen y nuestra salud vuelve a la normalidad, podemos intentar la primera actividad física tras la enfermedad. Entrenar después de un resfriado es difícil, ¡pero no imposible! Simplemente siga los consejos a continuación y recuerde que la paciencia vale la pena.

¿Cuándo no ir a entrenar?

¿Se pregunta cuándo no ir a entrenar? Ciertamente, no haga esto cuando tenga fiebre o esté gravemente enfermo y débil. El esfuerzo físico en este estado solo puede empeorar la situación. El cuerpo, cuando está enfermo, gasta mucha energía y fuerza para combatir el virus.

Cuando los pacientes comienzan a hacer ejercicio, nuestro sistema inmunológico no se enfoca en combatir los gérmenes, sino en suministrar energía a los músculos, articulaciones y órganos internos de manera eficiente para el ejercicio. Esto a menudo da como resultado una debilidad aún mayor o una recaída del estado agudo de la enfermedad. Así que si tienes fiebre, estás tomando antibióticos o estás muy debilitado, no vayas a entrenar. Es por tu propio bien.

¿Cuándo volver a hacer ejercicio después de una enfermedad?

Volver al ejercicio después de una enfermedad ciertamente no estará exento de dificultades. Es posible que un organismo que acaba de ser debilitado por una enfermedad no esté listo para hacer ejercicio nuevamente. Entrenar después de una enfermedad tiene sentido cuando se caracteriza por una menor intensidad de entrenamiento. Debemos abordar esto con prudencia y comenzar con ejercicios simples o formas ligeras de actividad física.

Si la enfermedad duró entre 1 y 2 semanas, vale la pena esperar al menos unos días antes de subirnos a la colchoneta y comenzar a entrenar. Si la enfermedad es más grave y dura más, el período de descanso de la actividad física se extiende incluso a varias semanas. Si no tenemos claro cuándo podremos volver al deporte, lo mejor es acudir al médico o a su entrenador personal, quien sin duda nos dará consejos útiles.

¿Qué tipo de entrenamiento después de una enfermedad?

Después de un resfriado, un virus o una convalecencia prolongada, volver al entrenamiento debe ser sensato y cuidadoso. Lo mejor es comenzar con un esfuerzo que no debilite el cuerpo y no sea de alta intensidad. En este caso, actividades como:

  • caminar
  • aeróbicos
  • natación
  • pilates
  • yoga
  • Entrenamiento funcional de baja intensidad.

Después de su enfermedad, no se recomienda hacer ejercicio al aire libre, ya que puede resultar en otro resfriado. Puede haber diferentes condiciones climáticas en el exterior, y un cuerpo sudoroso no tolerará bien el viento o la lluvia, por lo que después de una enfermedad vale la pena hacer ejercicio en casa durante un tiempo. Incluso si somos ávidos corredores o ciclistas, al menos una semana después de la enfermedad debemos centrarnos en ejercicios realizados en interiores.

¿Cómo volver a entrenar después de una enfermedad?

Sobre todo, ¡no te excedas! Si le importa el tiempo y los resultados rápidos, seguramente querrá hacer algo completamente diferente y compensar el tiempo perdido a toda costa.

Desafortunadamente, este enfoque puede tener el efecto contrario. Después de un descanso del entrenamiento, el cuerpo no está listo para un esfuerzo intenso e intenso, necesita tiempo para adaptarse nuevamente. Es importante que, como cuando empezaste, lo hagas ahora cuando regreses al gimnasio después de un descanso. Concéntrese en el progreso gradual, un plan de entrenamiento apropiado centrado en los efectos a largo plazo y la intensidad del ejercicio regular, pero con sentido común.

¿Cuánto tiempo debe durar el entrenamiento después de la enfermedad?

Ciertamente, no más de una hora. El momento óptimo es la mitad de lo que hacía antes de su enfermedad. Se puede suponer que serán 30 minutos de actividad física moderada. Además, no exceda las 3 unidades de entrenamiento por semana durante las próximas dos semanas para darle tiempo a su cuerpo para ganar nueva fuerza y ​​regenerarse.

Cómo entrenar para no enfermar

1. Lleva una dieta equilibrada

Una dieta saludable será sin duda su aliado para reconstruir la inmunidad y volver al entrenamiento después de una enfermedad. ¿Cómo debería ser una dieta de apoyo inmunológico? Debe contener vitaminas y minerales, especialmente vitamina C y D, así como hierro, calcio, zinc, selenio y otras vitaminas B. La dieta debe incluir grasas saludables y cereales integrales. También recuerde acerca de un suministro suficiente de proteínas, el cuerpo cansado de la enfermedad la necesitará para reconstruir las estructuras del cuerpo.

2. Vístase apropiadamente para el clima

Cuando salga, recuerde en primer lugar llevar sombrero y zapatos abrigados y herméticos. Use una bufanda en clima ventoso, y cuando el otoño pase factura y el clima cambie, use el llamado cebolla.

Si vas a entrenar al aire libre, recuerda llevar el atuendo adecuado confeccionado en un material especial. Hay prendas termoactivas en el mercado que retienen perfectamente el calor sin provocar sobrecalentamiento ni sudoración adicionales.

Cuando salga a trotar o andar en bicicleta, recuerde que el viento puede ser aún más difícil: use un sombrero o póngaselo inmediatamente antes de salir al aire libre.

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3. Cuida la inmunidad

En el período de otoño e invierno, es mucho más difícil obtener una buena inmunidad, y el clima desfavorable de lluvia y viento puede excluirnos del entrenamiento por más tiempo. Por lo tanto, más debemos apoyar adicionalmente nuestro sistema inmunológico. Para ello, conviene centrarse en todo tipo de infusiones templadas con miel y jengibre, tés templados y café caliente con canela.

Consulte las recetas de infusiones de jengibre.

Comer verduras y frutas ricas en vitamina C y beber jugo de limón recién exprimido todos los días también funcionará bien. También será una gran idea agregar ajo a sus platos y sándwiches, pero recuerde: no se puede picar con un cuchillo de metal, porque luego se oxidan los compuestos que promueven la salud, lo que hace que el ajo sea un antibiótico natural.

4. ¡Duerma lo suficiente!

El sueño es la base para una correcta regeneración del organismo. Sin dormir, no solo nos falta fuerza y ​​energía, sino también salud. La cantidad de sueño que debe dormir depende de su cuerpo, pero debe ser entre 7 y 9 horas de sueño por noche. Especialmente cuando queremos volver a entrenar después de una enfermedad, el sueño será la mejor medicina para nosotros. También podemos incluir con éxito siestas breves, unas pocas o una docena de minutos en nuestro estilo de vida: apoyarán la inmunidad, regenerarán el cerebro y tendrán un buen efecto en el sistema cardiovascular.

5. Mantén tu cuerpo caliente

Especialmente cuando tienes frío, mantén tu cuerpo caliente. Estos pueden ser baños calientes, compresas tibias, una bolsa de agua caliente o bebidas calientes. Es importante no sentir frío, porque puede tener secreción nasal o tos incluso en casa. En otoño, los trucos conocidos serán perfectos: calcetines dobles, una camiseta que se usa debajo de una sudadera o pantalones que se usan sobre medias. Aunque no nos guste, deberíamos hacerlo por nuestro propio bien y por nuestro amor al deporte, que odia la larga separación.

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